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Soria, Espana, 13.8.16SPAGNA

in Zibaldone. Estudios Italianosn° 9 (Valencia, enero 2017) antología di Juan Pérez Andrés - Traducción de Berta Gonzalez Saavedra

La poesía es capaz de entrar en contacto inmediato y profundo con los otros. Es, de hecho, lo único que me interesa. La poesía es transversal, abre todas las puertas y salta cualquier formato. Es lo único que me interesa: estar en el mundo individuando la semejanza de los unos con los otros, de los otros conmigo, la mía con los otros. La poesía es colectiva, e s salida de la soledad de quien marca a fuego los límites del propio yo. Marcar los límites del yo nos transforma en personas solas, enrocadas, suspicaces, enfadadas. La música emotiva y contagiosa de la poesía, la palabra que habla de todos, puede y debe ser usada en la realidad: en las escuelas, en los centros de salud mental, con los migrantes, para recordarnos que todos somos parte de un mismo sonido. (Maria Grazia Calandrone)

de Serie fossile (Crocetti, 2015)

carta imaginaria

donde yo era carne, ella era marfil
Pier Paolo Pasolini

alba
de tierna
carne, comprimida
en el exoesqueleto de la ley
 
en el trágico
mes de noviembre
lloraba todo
 
sujétame fuerte, fuera
del límite humano
sujétame como una madre
que abraza en el sueño
 
22 de diciembre de 2013
 
jardín de la alegría originaria
 
tu carne que nace como una llama en la llama verde del campo
yo no creo en mis ojos
 
veo el bronce dorado
del cuerpo que se acerca
yo no creo en mis ojos
 
extraes oro volátil
de tu pecho capaz de provocar amor y me dices entre besos es un milagro
yo no creo en mis ojos
 
toda la hierba y todo el perfume del campo son estupor
este pan dejado en la hierba es estupor y lo es la botella que espuma sobre las flores
 
no te secas la boca
tu belleza no tiene obstáculo
 
en mi sangre hay espacio sin dominio y desde el centro de toda la vida me brota un abrazo grande  
                                                                                                                                  [como el mundo
ya te lo había dicho
en la ciudad, ¿recuerdas? mira, el mundo es grandísimo, es tu amor que se ha hecho hueco
 
medio desnuda, la toalla en el hombro
caminas
con la carne renacida por mis besos
 
con pies de niña
subes las escaleras
subes a escuchar dónde empieza el alma de una criatura viva
 
en el lugar crucial
hay un gran silencio
y un zumbido de mosquitos
el oro de tus labios
la blanca oscilación de tu sangre
 
del cuerpo amado aflora
una claridad que desborda,
todo el cuerpo se vuelve sonido de mar
cómo late tu corazón
y en mi sangre brilla la misma luz
 
de vez en cuando nos reímos de mi pena
que no existan p
alabras más grandes
si pudiera abriría mi pecho, ¿te acuerdas?
invento yo las palabras
invento todo el mundo
para hacerte feliz
 
después, te he dejado marchar como querías
 
no te vayas, decía, echo de menos
lo que soy contigo, esa cosa
capaz, este
espacio aislado que se convierte en tu bien
 
no solo el músculo sufría, toda la zona
alrededor dolía
y el silencio rascaba como una lima y completaba la obra espontánea del dolor
 
¿qué eco, qué luna, qué terrón, qué cráter, cuál
de las altas estrellas de la noche que iluminaron tu boca aún
feliz por el amor, qué piadoso planeta
se ha movido por compasión? ¿qué ha tenido bondad?
 
tu cuerpo ancestral ha dejado su cuerpo astral
 
alba que oscilas sobre las cosas mortales cuando se despiertan
como si no debieran morir
 
esto es lo que sé del amor: las heridas que necesitan años para volverse
carne que quiere volver a ser bendecida por los besos, no la dejes nunca sola
 
Julio 2014

de Los Desaparecidos - historias de ¿Quién lo ha visto?
(Gialla Oro pordenonelegge, 2016)
traducción de Alessandra Picone, Ministero degli Esteri di Madrid

Cesado el nombre
 
Decía siempre
decidle que la amo
y decidle que he hecho un largo camino
para amarla.
 
Decidle que si salían
ángeles y diablos de su boca,
yo solo veía su boca.
 
Decidle que me habita
para siempre.
Decidle, os lo ruego. Decía siempre.
 
30 de abril de 2016

Los musgos pavimentan las primaveras
 
Era oscuro, aquella noche - una oscuridad
muy lenta y tranquila - de donde apareció
la vieja con el chal y la falda larga
negra. Dijo si quieres salvar
a tu niña, déjala en ayunas
todo el día, y  por la noche le tienes
que hablar solo
de la gran distancia del paraíso.
 
De ella me queda
el lapsus en la lengua entre hija y vida mía.

He añadido un cuerpo transparente  a la casa

Viéndolo jugar con la pelota y observando la fluctuación esquelética de su alma bajo forma de sombra
                                                                                        circunstante a los revoloteos – a las órbitas rojas, a los campanarios
de la pelota en el amplio
fichero terrestre – la niña le dijo ¡pero tú eres como
yo!: arrodillado, sencillo y golpeado al corazón – como la tierra
sobrevolada por el vuelco de las esferas
desvele tu composición de animal levantado.

Pero yo creo que recto sobre las piernas
volverás– porque avanzabas (con el bolso
ligero, casi vacío) constantemente hacia una medida
doméstica. Yo
estoy en paz, data
la luz  hacia la cual doblo tu silencio.
Delante de tu silencio
yo recuerdo, yo estoy consumida por la fraternidad.

Tú ahora eres el cuerpo que no veo pero que fue
ciertamente. Es bello como el amor que contempla
su propio informe de violencia y de paz, hechas las cosas entender
de haber construido lo visible y lo invisible a la vez
como una torre que lleva arriba una torre, la fábrica entera del mundo.

El altar de la especie
 
Era fácil amarla pero estaba destinada
a irse de prisa  y a adherir a la vez
a ciertos preparativos que los indicios revelan
meticulosos. Por la tarde se ocupaba del jardín
en silencio. No entendíamos lo que pensaba, estaba
tranquila. O
manejaba un ordenador. Todas las noches - cuando el
último cliente se había vuelto a vestir - compraba un dulce para el desayuno de su madre.
 
En el agua viajaban los desechos y los detiene
con intervalos regulares la grada sepultada
en la oscuridad y en el silencio que se forman muchos metros bajo el aspecto superficialmente aéreo del agua
que depende del demorarse del sol en el ápice como una laca
democrática, un alarde desbordante de optimismo
incluso en las ortigas deshuesadas por el choque de las fábricas.
Se llama camino de la fábrica del cáñamo y lleva
a una mezcla de barro y terrón
resistente al imprimirse de los residuos animales en la central hidroeléctrica - es un sentimiento interrumpido, una deriva de los continentes y de los relativos desastres sumergidos
en la isla del cuerpo que acaba
en la puerta del gran caserón: hay solo un guardián y controla
el vaivén entre las dos partes de agua y llama serpentina o quizá
transmigración.
 
La encontramos en un extraño abandono
como si todos separados los ligamentos:
casi nada del agua del canal
ningún pensamiento malo
ninguna ironía
ni una gota de agua en los pulmones, ni siquiera
diatomeas - el cuerpo sostenido por una luz crítica
más allá del propio abandono - palpitaba al sol como en estado de éxtasis.
 
25 de octubre de 2004 

No tendrás que la vida

Los zapatos no se encontraron
Pero la luz golpeaba coital sobre el cuerpo de la chica
cristalizado en el testimonio.
Entre los ojos y el vientre                                           
huellas de lavadero - un recorrido hacia atrás para establecer las coartadas.
El portal resultó cerrado con muchas vueltas.
 
Ardía como una hostia en la materia
lagrimal de última hora de la tarde - con la cabeza enganchada entre los arbustos
y la  pertinaz repetición de los giros. Por causas desconocidas
no ha podido cumplir sus años
cualquiera función tuvieran cada uno pero un inmóvil
adiós a la hermosura del mundo
calentaba la fibra que resiste
grito de alegría del cuerpo sin dolor.

Nada como las manos
habla Rosa Della Corte, acusada del asesinato del novio Salvatore Pollasto
 
Ví desde su coche su mano como la conocía - pero blanca
de vida vegetal.
Ví su último saludo a la tierra. Contemporáneamente
ví en los vuelos de aquella madrugada la tortuosa paciencia de una naturaleza que nunca había sido montada
hueso sobre hueso para ser ligera, y sin embargo
ha comprendido el cielo.
 
Después, él - su faja de claridad.
Después, él - mero empaste de médula.
La radiación negra de su cuerpo - el remolino
de su cuerpo - infectaba el aire
cristalino de abril.
 
Ahora soy una oscura necesidad de orden.
He reordenado todos los eventos materiales con el fin de volver sola.
Caigo en mi fiesta. Y el mundo se dobla bajo la presión.
 
Como dejan parados los carruseles
te han dejado a ti, cosa que aún parece respirar
delante del mar y en mí
ha empezado a formar lagunas
desde la mano, la misma - pero blanca:
un puente vacío entre la apariencia de mi cuerpo
(porque ya no es verdad que yo viva) y tú, que fuiste terminado antes de tiempo. Pero hay una nada presionada en tu rostro
y esta nada son mis manos.
 
Roma 8 de octubre de 2009

Fragmento en memoria

[...] ahora sabemos, después de haber retirado el cuerpo
azul y dúctil, que ella fue  una cosa que no oponía resistencia y ahora estaba
satisfecha, mientras tubérculos
de larvas estropeaban los ojos y el canal de los líquidos pútridos había sido
escavado profundamente
como
el hecho de que quien se había ido ya no estaba más
con ella desde mucho tiempo y ella había terminado en el cuerpo ese separarse
muy lento como en presencia de obstáculos y bajando las escaleras aquella mañana
con la frente endulzada por el sol
sobre los hombros
de la pequeña india con el nombre de pájaro había dicho este
haber estado en manos ajenas ha sido
la vida mía

Roma, 22 de enero de 2010

Maria Grazia Calandrone (Milán, Italia, 1964): poeta, dramaturga, autora y conductora de programas culturales para RAI Radio 3, critica literaria para la revista internacional Poesia y para el cotidiano “il manifesto”.

 
   
 

Libros de poesía: Pietra di paragone (Tracce, 1998 – edizione-premio Nuove Scrittrici 1997), La scimmia randagia (Crocetti, 2003 – premio Pasolini Opera Prima), Come per mezzo di una briglia ardente (Atelier, 2005), La macchina responsabile (Crocetti, 2007), Sulla bocca di tutti (Crocetti, 2010 – premio Napoli, Prata e Città di Sassari), Atto di vita nascente (LietoColle, 2010), Serie fossile (Crocetti, 2015), Gli Scomparsi (pordenonelegge, 2016), Per voce sola (ChiPiùNeArt, 2016) y L’infinito mélo, pseudoromanzo con Vivavox, cd de lectura con sus propios textos (luca sossella, 2011).
Ha escrito teatro para Sonia Bergamasco (tra i quali Pochi avvenimenti, felicità assoluta – prima assoluta in Festival MiTo, il 9.9.10 – y La scimmia bianca dei miracoli – prima assoluta in Festival Suoni delle Dolomiti, il 30.7.11), y fragmentos poéticos en torno a la Guerra Civil Española para la compañía internacional “Théatre en vol”.

Sus poemas aparecen en antologías y revistas de numerosos países de Europa y de América; señalamos la antología La realidad en la palabra (Editorial Brujas, 2005), Caminos del agua (Monte Avila Latinoamericanas, 2008) y Antologia italikes poieses (Odós Panós, 2011).
Desde 1993 ha sido invitada a los más importantes festivales nacionales e internacionales, y del 2008 lleva a escena en Italia y Europa, con el compositor Stefano Savi Scarponi, el video concierto Senza bagaglio, finalista en el Roma Europa Festival; en el 2010 su obra My language is the rose, es elegida y musicalizada por Isaiah Lee Chie Tsang, y resultada finalista en “Unique Forms of Continuity in Space – International Composition Competition” en Melbourne, Australia. Siempre en el 2010 ha sido elegida como representante de la poesía italiana, y dirigida por Lucie Kralova en “Evropa jedna báseň”, documental para la televisión checa. Actualmente vive en Roma.

en ÓMNIBUS n. 42, año IX, diciembre 2012, Madrid
traducción de Julio Pérez-Ugena

Pero mi amor no cesa

No me toques, no son estas cenizas
ni la salvación
de la carne viva
no la rosa
sino el canto
de una cosa.

No me toques, no siento ya dolor
por elobjeto compuesto en todos los sentidos
de superficies: capas
de blanco
hasta en lo oscuro de la profundidad, tallos de aire
desde el corazón que es
estatuas en elevación
un estado de cosas sin mirada.

No me toques, no tengo más inteligencia
que el árbol que ciegamente fructifica.
He sentido algo que sobresalía.
He sentido que somos incorruptibles.
Ahí tienes, pues, a los niños
monumentos al gusto
del cuerpo cuando es fuerte
más que el dolor, monumentos sobre copas de silencio
y un ruido de trampillas sobre losas blancas.

No me toques, soy la piedra blanca
y el animal bajo su luz sin objeto
y la parte profunda del cielo como una túnica de zarzas
y el girar de las zarzas.
Bajo la piedra hay un arroyo de sangre, un insecto
sin esperanza
y sin dolor
pero su canto será el último en apagarse.

No me toques, he soñado que en el cielo
giraban los planetas y yo entre ellos
llevaba el corazón
expuesto, porque la tierra es pequeña para el dolor
pero algo perdía sangre, aún.

San Silvestro – Arco di Travertino

Parecía obedecer a un mandamiento de alegría
la muchedumbre
en el autobús, esa amplia cuba
de chapas fosfatadas y ventrículos
en marcha: dentro
del paralelepípedo rojo y naranja
un volumen variable de ajena belleza
era sacudido al unísono
a causa de los saltos de las gomas en los desniveles
del asfalto,
así desde el fondo de la carne humana afloraban los detalles
de la vida
que de otro modo discurre misteriosa – las uñas
cuadradas y blancas de un chico, la bufanda
de la chica de zapatos rojos, algún repentino
iluminarse del rostro escondido
tras una mochila de flores – y otras cosas
repentinamente evidentes
de cuerpos destinados a no conocerse
ahora emergían de lo indistinto como sonajeros
de amor propio
pero sobre todo era lo amable
lo que se revelaba, lo invencible y definitivo
amable humano.

Roma, 18 de mayo de 2012

Revista Conexos - MARÍA GRAZIA CALANDRONE

solo il cuore alla terra (la scimmia-fiore)
sólo el corazón a la tierra (el simio-flor)

 
1.

tu lo vedi il dolore delle bestie, lo vedi
che piegano la testa sotto il cielo
perché il cielo le veda
senza essere visto

tu lo ves el dolor de las bestias, lo ves
que inclinan la cabeza bajo el cielo
para que el cielo les vea
sin ser visto

lo vedi l’arco solido
dei tendini e vedi che rimane solo il cuore
parallelo alla terra, un’ampolla di sangue silenzioso che niente
rovescia davvero

lo ves el arco sólido
de los tendones y ves que permanece sólo el corazón
paralelo a la tierra, una ampolla de sangre silenciosa que nada
realmente derrama

vedi le scimmie
fatte azzurre dal sole del mattino
vedi il loro restare
col viso al sole perché il loro minuscolo dio
le perdoni

ves los simios
hechos de azul por el sol de la mañana
ves su quedarse
con el rostro al sol para que su minúsculo dios
les perdone
 
2.

questo piccolo branco di animali sarebbe prossimo a dio.
si degnerà egli dunque?
di abbassare il suo sguardo
sulla gola scoperta delle bestie

esta pequeña manada de animales estaría próxima a dios.
¿se dignará él por lo tanto?
a bajar su mirada
sobre la garganta descubierta de las bestias

oserà pronunciare una parola? su queste
scimmie che vogliono
stare nella ferita della sua assenza
come nude confezioni di fiori versati su un’ara

¿osará a pronunciar una palabra? a estos
simios que quieren
permanecer en la herida de su ausencia
como confecciones nudas de flores versadas sobre un ara

3.

il mio corpo è un altare di fango
è l’altare che emana un latrato
ininterrotto

mi cuerpo es un altar de barro
es el altar que emana un ladrido
incesante

se neanche la fine è infinita io porto il male
dell’amore umano come la rosa porta la corolla
sono la scimmia-fiore

si ni siquiera el fin es infinito yo llevo el mal
del amor humano como la rosa lleva la corola
soy el simio-flor

III. Guernica, detriti

Il sistema linfatico dei morti sulle rose
le fiamme ancora attorcigliate
alla cinghia dei nervi e volatili eliche
di ciocche: le pose omeriche della materia
semiviva. I sepolti
sopra la terra, se avranno
pietà di noi sembreranno caduti
in un sonno privo di giudizio
come un enorme pasto
di carne umana, sembreranno mischiare con una smarrita
rassegnazione –carne
–sguardi
al fango fumigante di Guernica
abbozzando un sorriso come latte cotto nella polvere, come per dire di una tregua.

El sistema linfático de los muertos sobre las rosas
las llamas todavía enroscadas
en la cinta de los nervios y volátiles hélices
de mechones: las poses homéricas de la materia
semiviva. Los enterrados
sobre la tierra, si tuvieran
piedad de nosotros parecerían caídos
en un sueño desproviso de juicio
como una gran comida
de carne humana, parecerían mezclar en una confusa
resignación –carne
–miradas
con el barro humeante de Guernica
esbozando una sonrisa como leche cocida en el polvo, como para decir una tregua.

Rimane nelle fabbriche
da guerra la nostra parte nella
catastrofe, un mondo
non più abituale
che esala i suoi morti
a nostra mortificazione

Permanece en las fábricas
de guerra nuestra parte en la
catástrofe, un mundo
ya no corriente
que exhala sus muertos
para nuestra mortificación.

Siamo fango che dorme, un documento in bianco, tutto il silenzio spinto nell’armatura interna del torace, oggetti
privi
di confine con la terra: qui è perduto il confine
tra corpo e terra.

Somos barro que duerme, un documento en blanco, todo el silencio presionado en la armadura interna del tórax, objetos
desprovisos
de confines en la tierra: aqui se ha perdido el confín
entre cuerpo y tierra.

Non io –non ero in pace
con il corpo di terra sollevato
dal battesimo e d’un colpo deposto benché fosse
una cosa che al centro aveva il cuore e il sangue da quel cuore circolava
ancora alla periferia del corpo
di sua madre: tutta lei
è una gora di sangue che crolla
dalla bocca del figlio. Figlio!, il tuo nome
era l’orgoglio della mia bocca, spuntava da solo
dal bianco
degli incisivi, rotolava di sera tra le chiostre
come perle già andate nella pace dell’alba le sue vocali
ché dal primo respiro mattinale
mi cominciava un sorriso
dal petto al pronunciarti.

Yo no –no estaba en paz
con el cuerpo de tierra librado
por el bautismo y de improviso caído si bien fuera
una cosa que al centro tenía el corazón y la sangre de aquel corazón circulaba
todavía por la periferia del cuerpo
de su madre: toda ella
es un charco de sangre que se derrumba
de la boca del hijo. ¡Hijo!, tu nombre
era el orgullo de mi boca, salía sólo
desde el blanco
de los incisivos, rodaba por la noche entre los cercos
como perlas ya disueltas en la paz del alba sus vocales
ya que desde el primer respiro matinal
me comenzaba una sonrisa
desde el pecho al pronunciarte.

La bocca spalancata di sua madre
somigliava
al silenzio di un astro.
Questo è quello che avete fatto voi.

La boca pasmada de su madre
se parecía
al silencio de un astro.
Esto es lo que habéis hecho vosotros.

in "Poetas siglo XXI antología poesía mundial"
ÚLTIMA, LA HUELLA y EL ALTAR DE LA ESPECIE
Traducción y nota crítica de Fernando SABIDO SÁNCHEZ

de CINCO MADRES

El sistema linfático de los muertos sobre las rosas
las llamas aún retorcidas
en la correa de los nervios y volátiles hélices
de mechones: las poses homéricas de la materia
semiviva. Los sepultados
sobre la tierra (coro: la tierra), si tienen
piedad de nosotros parecerán caídos 
en un sueño falto de juicio
como un enorme almuerzo 
de carne humana, parecerán mezclar en su aturdida 
resignación (coro: -carne
-miradas
con el barro humeante de Guernica.)

Barro que duerme, un documento en blanco –objetos
que carecen 
de frontera con la tierra.

Toda ella 
es una charca de sangre que cae
de la boca del hijo (coro: ¡Hijo!), tu nombre
era el orgullo de mi boca, despuntaba por lo blanco
de los incisivos, rodaba por la noche entre los arcos
como perlas ya idas a la paz del alba sus vocales
que desde el primer aliento matinal
me comenzaba una sonrisa
por el pecho al pronunciarte.

La boca desencajada se parecía
al silencio de un astro.
(coro: esto es lo que habéis hecho vosotros)

Como un velo de novia es la corona
de huevos
que han puesto las moscas en su cabeza completamente hecha
para la vida que oscila
al viento e imita las hojas como señales luminosas amarillas
en la cuesta de San Miguel.

Y cada cuerpo se dobla sobre la tierra, cada cuerpo se inclina
así
hacia ellos y empuja –empuja
los brazos hasta debajo
de la tierra la la multitud piadosa de los vivos. Ven
Rosa, ven Pablo, María, Alejandro, Carmen, yo
veo tus blancas columnas de meditación, veo tus sueños blancos, 
veo las bicicletas y las linternas y toda la estructura
yo recuerdo y recuerdo
mañana, la fecha
de tu boda
y las cintitas descaradas como lenguas de dragón chasqueando y revoloteando
mientras el coche os llevaba al Sur: mañana.
Hasta luego.

Una madera de selva y tu lengua
como un gran animal marino no tiene ya fuerzas
para oponerse a las corrientes. Permaneces
como maceración
como una mancha de invisible
en el desastre sereno de la redonda tierra
y entre tus músculos celestes cuelgas como un anzuelo
el hilo del acróbata, el verde cable, el póstumo lanzallamas 
de esta lengua terrestre.

Me parecía que era su respiración
la que le hacía echar espumarajos por la boca pero quizá
no estaba en paz con su alma estaba 
abandonado por una santa lección
de desencanto
como fuego en la base de la cruz.

Los veo
sonrientes diciendo ven
María, ven a recogernos, oigo
todo este bullicio 
de niños y me siento mal porque no estén en cambio en casa, los veo
como cuerdas de fuego
o me acarician las pestañas
mudos, a falta de sí mismos como lenguaje.

No andéis sobre la cara de mi hijo porque él
debe aún conocer el mundo.

Estaba rociada de la desolación del árbol que no gobierna
el hundimiendo de sus miembros, no cicatriza
la poda sangrienta
y no muere. Yo lo siento en el corazón, tan manchado
del mosto crudo de su cuerpo y sé que por la cruz de su cuerpo
bajarán los pájaros.

Tú para mí eres un ángel y una rosa.
sobre la tierra cavada y contemplada
con la prodigiosa lentitud de los trabajos naturales
te doy mis primeros besos de traspasada.

Traducción de Julio Pérez-Ugena  

ANA, TODO AQUEL SENTIDO
 
Como era fresco el mundo que llevaba
en la boca por la mañana, todavía verde
de la hierba soñada, como la enamoraba
aquella pequeña manzana que oscilaba
como un planeta rojo
en el manzano enano detrás de la ventana, que corona
de hojas medidas una por una le ponía
sobre la clara fuente de cabellos
la sombra grande del melocotonero y como toda
el agua amarillo-ginesta
que había sido untada
por el sol en la mañana de su nacimiento
sobre las paredes de la casa
era un anuncio de tu grandeza, Ana, todo aquel sentido
ha sido
hecho en la medida de tu corazón.
 
CANCIÓN
 
canto porque vuelves
cuando canto
canto porque cruzas todos los días
millas de soledad
para secarme el llanto.
 
Pero me avergüenza pedirte tanto
y ceso el canto.
 
Canto y  soy ligero
como una flor de tilo
canto y justo me siento
donde me maravillo:
 
al inicio del mundo
 
está la sombra blanca de las primeras rosas
que ya no amargan más
porque canto y te veo volver
como vuelven a la orilla las cosas:
sin pasado,
con el pecho lavado
por el mar.
 
¡Mira!,
 
subes las escaleras como un chiquillo
que sacude de sus pestañas una corona de sal,
da dos picotazos de índice
a la puerta, se arrodilla
rápido, rápido
dice: “¡Ven!,
te llevo al mar” y me sonríe, desde su altura
de nevisca y de rosas, desde su gasa de alma salvada
por las pequeñas cosas.
 
Desde su boca blanca ríe el mundo
y ríen las cosas
transparentes del cielo
si, girándose apenas
por pudor, dice: “Lo ves, ya no tengo más miedo”.
 
como hablando a una sombra volatilizada
en la inocencia
calma de las ginestas, a un jadear de rosas
que se ha ido por las ventanas
abiertas
hasta los fundamentos.
 
Así me dejas al abierto sin
peso. Y entonces canto
el quedarse sentados
en el vivo, todo el amor carente,
que no cese
la presencia perfecta
de quien no pesa
pero no tiene voluntad, ni escombros, ni acontecimientos
de la materia
 
es solo polvo que tiende a la luz.
 
TANGENZIALE EST 
 
Vosotros no sois conscientes de vuestra belleza, de los colores magníficos que producís, de la inmensidad marina de los cajones
con las islas meridianas de los calcetines
amaranto por la mañana, como conmuove la flojera
de los embragues en esta hora quieta del Sur.
 
Entre cuerpo y poletileno no hay espacio. Sin embargo resiste
algo
todavía no caído, no completamente
agotado. Bastidor de resina. Órganos
oscuros y flojos. Bazo. Pistón. Ahora mira
dentro de esta falta de espacio, toca este apiñarse. La materia granate
del corazón. Cuentakilómetros. Émbolo. Cerradura. Puerta
trasera. Ganglios
de cables y válvulas. La pituitaria. Ganglio
del hipotálamo. Ahora abandona toda la esperanza
deja que aflore
de tu rostro la meridiana amarilla
de la casualidad – amarillo
radiante, amarillo
maduro. Una sonrisa
de simio. Blanca. Una sonrisa
canina. Cambio. Cable de los frenos. Tendones
y sus extensiones. La gravedad nos dobla hacia abajo. Cilindros, agujas
y marcadores. Prolongamiento de las rótulas en el eje
del motor. El billete con los nombres que has dejado
en el hueco de la roca,
el rastro de sangre con el que has hecho palidecer su corazón.
 
Observa estas columnas horizontales, este provenir, observa el compacto
y a la vez el diferenciado, esta preciosa masa de cuerpo y coche
movida
cada día por fuelles de voluntad.
Somos una colectiva dedicación. Luego, nos separamos.
 
Piensa en el continuo enfrentarse
de cortezas orbitales.
piensa
que un milímetro escaso de membrana conserva a las criaturas
en el saco del propio comportamiento moral. Sin embargo, no hay homicidio. Los automóviles desfilan con obediencia
a lo largo de la tangenziale. Un espectáculo
de carácter amoroso. Podría ser
una masacre, una lacra de ira. Pero somos
muy educados. Dorsales. Sostenidos
por un cotidiano afecto de simios. Ningún atropello voluntario. Rara vez
algo se escapa. Un triunfo ordinario del amor,
una hoguera moral
de rostros humanos y vidrio.
 
Bajo vosotros se extiende la colada de paz
de la carretera. Raramente algo
se descarrila. Sólo a veces  el corazón – la órbita
magna – brinca
a través de la malla de uranio
del paso elevado. Sólo a veces
un soplo de sangre
trae hasta aquí, sobre los nudos
de cemento del puente
la luz de las rosas. Entonces
la jaula de cinc del guardarraíl reluce en esta quietud
como el rastro de la sonrisa de los inmortales
entonces sopla
sobre la grupa de mineral inerte que se arquea
en la amplia y blanca radiación
entre Scalo San Lorenzo y
Via Prenestina una sequedad de arena
con las ruinas y las bicicletas de oro.
 
Ahora estás continuamente en contacto
completamente abierto por el canto
estas al descubierto, todo
olvido, expuesto
en toda la superficie
y por eso inatacable
esdrújulo
brillas como una cadena de luz que oscila.
Brillas como una cosa.
Estas encurvado como un bloque de sentimientos.
Eres capaz de amar a tu benefactor.
 
Traducción de Giulia Fani e Maria Esteban

POESIA DE MUJERES
El altar de la especie

Era fácil amarla pero estaba destinada
a irse presurosamente y también a sumarse
a ciertos preparativos que los indicios consideran
meticulosos. Por la tarde cuidaba el jardín
en silencio. No entendíamos lo que pensaba, estaba
tranquila. O bien
hurgaba en un bloc de notas. Todas las noches –ya que se había vestido
el último cliente– compraba un dulce para el desayuno de la madre.

Por el agua viajan los desperdicios y son
retenidos a intervalos regulares por la rejilla enterrada
en la oscuridad y en el silencio que se crean a muchos metros bajo
el aspecto superficialmente aéreo del agua
que depende de la demora del sol en el ápice como una laca
democrática, un chorro desbordante de optimismo
también en las urticarias deshuesadas por el golpe de las fábricas.
Se llama calle de la fábrica de cáñamo y lleva,
en una mezcla de cieno y terrón
resistente al imprimirse del deshecho animal a la central
hidroeléctrica – es un sentimiento interrumpido, una deriva de los continentes y de
los correspondientes desastres sumergidos
en la isla del cuerpo que termina
en la puerta del gran casamiento: hay sólo un guarda y controla
el va y viene entre las dos partes de agua y llama serpentina o quizás
transmigración.
La encontramos en un extraño abandono
como si escindidas todas las ligaduras:
casi nada del agua del canal
ningún mal pensamiento
ninguna ironía
ni una gota de agua en los pulmones, ni siquiera
diatomeas –el cuerpo sostenido por una luz crítica
más allá del propio abandono– palpitaba al sol como presa de un éxtasis.

Traducción de Ana Muela Sopeña, editora

de 
Sulla bocca di tutti

Yo no tenía a mis espaldas el aire
sino tu ser alado que decía
soy tu siervo, sube
sobre mi vida al paraíso.
Yo quería pasar sin dolor. Yo quería
volverme pasado como aquella inservible oscuridad en el lago
artificial. Tu nombre erigía una columna alzada
con toques del corazón como golpes de mazo en el lago solar. El claro
que hacíamos era verdemente conforme
a los remolinos
de los majuelos
- candelabros
que en la primera llamarada del viento
se azaraban como si sólo permaneciera el fresco 
de la tierra limpia mientras el mundo se erguía con su alquitrán según la inmensa
voluntad de la creación. Así María inventó al ángel
y le entregó su vida
y en vez de la vida de María
en él resuena un térreo paraíso.

El muchacho pelaba albaricoques al amor de la chimenea.
Algo en la forma de la cabeza mostraba que sus vértebras habían sido dispuestas y alineadas pensando en el vuelo
y en el perfume de aprisco en las cuerdas
que lo sujetan
en todos los puntos de calma del cuerpo – tallo y vasija
de calor – estaba listo
para responder, pero lo ataba una promesa y resplandecía
desde los cimientos por la intensidad del deseo.
Oh almas que vais por la chimenea
solas como veleros, éramos ricos porque no teníamos
más que esto, éramos letra del buril
de la belleza. Podíamos
testimoniar. Oh amor que caminas por las sombras, amor
que pisas y te alzas
y revelas
con el viburno y la flor de Santa Ana
formas esféricas
bruñidas, haz de mí una luz cualquiera
en la arena gloriosa de su pecho, haz
de mí hechizo – yo cuerpo 
inmortal como quien ha consumado todo pesar
para volverse alabanza.

Traducción de Eloy Santos

AMERICA LATINA, ARGENTINA

Maria Grazia Calandron: poeta, escritora, dramaturga y artista visual. Vive en Roma. Conduce varios programas en Radio 3, escribe una columna en  el Corriere della Sera. Realiza una importante actividad social en escuelas, con enfermos de alzheimer, ciegos, en cárceles y centros de día. Escribir poesía es para ella una acción política, una de las formas de la solidaridad.

el oro - de Giardino della gioia, inédito. traducción de Gabriel Martino in a la bartola (30.5.17)

eterno, inalterable, homogéneo, fácilmente transportable. un metal de transición suave, pesado, dúctil. el oro es el elemento químico número 79. es maleable de color amarillo. su color se debe a la absorción de longitudes de onda del azul de la luz incidente. el oro es casi completamente inatacable. en estado puro es incorruptible. reacciona sólo con agua regia e ion cianuro. en su estado natural se encuentra, en forma de pepitas, granos y escamillas, en el interior de las rocas, al fondo de los depósitos aluviales y en el fondo de tus ojos enamorados.

Última, la huella - traducción de Gabriel Martino in Pie de espuma

Y viene el día en que él aparece
y no sabes cómo acariciarle el rostro
porque es carne de sueño.
Decía el mundo te transforma en una cosa muerta
decía esto de las cosas del mundo
decía túmbate
junto a mí en el surco de las excavadoras, ahora yo puedo
acariciarte el rostro
entre estos cardos sin peso más allá del primer meandro del torrente – ven
decía, tienes que hacerlo
ahora. Así él acogió a su madre en el cielo
la espinosa plumada
con un corazón de acacia
que lo mutaba en una cosa muerta. Él
no puede estar vivo y no puedes hacerlo
morir si no por este desgraciado amor, porque tú llevas
las consecuencias de lo que has empezado
donde el calor del cuerpo forma las bañeras de consuelo y en los trasvases
su vivir ha sido suscitado
transparente y múltiple como un cristal de sal: tú tienes que hacerlo
evaporar ahora
por una calle empinada entre los cedros
para que sea esa orilla invisible que has observado quemarse – flamma
nominis – en la dulzura de la combustión
un día – alejarse
dejando la huella del costado en el fango
y la impronta del pie izquierdo
en la roca como última traza sobre la tierra de manera que justifique
mi sangre con el eco de una estrella muerta
un ardor de mono que el ojo no ve.

Vox Domini super aquas como una cosa flagelada y santa
sobre las cúpulas de oro de una ciudad a la espera donde resplandece
la luz del sábado
pero cisternas sepultadas como campanas y derivas de conchas funerarias o María
egipcia – flamma
nominis – o
criatura del aire
con espigas volcadas como lamas de protección del corazón
muéstrate sólo
iluminada por el sol
como por benevolencia, muéstrate como hierro sobre la piedra
y sepultada bajo los bloques de la basílica con agua
que se disuelve sobre las cúpulas para las artes estáticas mientras dejas
que a través de ti pase
la quimera de ojos transparentes que aquí llaman amor y
me anule, este dichoso nada.

in a la bartola 1.3.19 - traducción de Gabriel Martino

Parecía algo natural, que nacieras, con los músculos cruzados en posición 

Y todo el cuerpo predispuesto a vivir, parecía nada

que cayeras
en todo lo que comienza
a morir

enmarcado por las flores
y con la garganta descubierta:
                                             he aquí
la vida a campo abierto,
con la columna vertebral
toda confianza,

los huesos todavía huecos
de los niños, como los huesos de los pájaros

y las tachas de latón
para reflejar el sol después

sobre la tierra que adquiere color,
donde estarás
lo suficientemente grande
para convertirse en nada
para siempre
y decir un solo corazón no basta
para corresponder
la belleza que veo 

Introducción a la felicidad - Traducción de Esteban Nicotra

Abandona ahora mis palabras,
abandóname lentamente
en un rumor humano de martillos
que casi acuna mi sueño. Crees
en la superioridad del cuerpo
y en los gallos roncos de los huertos. Quizás
amarás como yo el sol a pico sobre el campo,
ese bullir de la tierra que parece
un cuerpo que ama y creerás
en la espalda conmovedora de un hombre
que, sin embargo, sobrevive a su destino.
Crees en la prosa ardiente y llana
de los acueductos, en la evidencia
macroscópica del relumbrar del mar
sobre alacenas llenas
de manteles y tazas inglesas, crees
en lo que no he creído, incluso cuando acunaba
tu pequeño cuerpo omnipotente
que tornaba verdadero mi cuerpo
desarmado por el tiempo.
Eres el único huésped de sangre
de una criatura sin estirpe. Pregunta entonces
a las coníferas, a la pinza perezosa
y obstinada de tus dedos
aferrando la zapatillita de goma,
pregúntale a la realidad
–a un sextante de arcilla– por lo justo
o lo humano
entre los hilos de la mañana,
nuestra fecha de desaparición:
lo que se olvidará de nosotros
y lo que olvidaremos, extintos y contiguos.
El resto
sucede en la oscuridad
de un mundo nuestro
ya sin posible abandono.
 
27 de noviembre del 2001

CILE

en Panorama Cultural en SUECIA (Europa) CHILE (Latinoamérica)

MESSICO

 LUVINA n. 90 (SONIDO), Revista Literaria de la Universidad de Guadalajara

Un poema (con espíritu eielsoniano) de la italiana Maria Grazia Calandrone (Milán, 1964)
Traducción del italiano de Renato Sandoval Bacigalupo

(ARTE POÉTICA)

La poesía es anárquica, responde a leyes solo propias. no puede ni debe rendirse a nada más que a sí misma.
su ley interna es ritmo, música absoluta.
esto explica la conmoción que vivimos al escuchar lecturas de poesía en lenguas que nos son desconocidas.
tenemos la impresión de comprender
aun si no entendemos las palabras,
porque nuestras moléculas se ponen en resonancia con la música profunda de la poesía,
que es la misma en cada lengua; un ultrasonido, un ruido blanco.
una lengua invisible, un zumbido nuclear
traducible por aproximación,
una sonoridad que se pone en resonancia con la parte más extraña y profunda de nuestras moléculas.
como cierta música -pienso en Claro de luna de Ludwig van Beethoven- es un lenguaje literalmente universal:
los poetas lo escriben desde siempre, pero los recientes descubrimientos astrofísicos lo confirman
con rigor científico, ya no solo intuitivo: el núcleo más profundo de nosotros
está compuesto de la misma materia de las estrellas.
palabras de Margherita Hack: “Toda la materia de la que estamos hechos la han construido las estrellas. Todos los elementos, desde el hidrógeno al uranio, han sido hechos en las reacciones nucleares que se realizan en las supernovas, estrellas mucho más grandes que el sol, que al cabo de su vida explotan y se esparcen en el espacio
el resultado de todas las reacciones nucleares realizadas en su interior.”
De los descubrimientos recientes sabemos también que
la mitad de los átomos que forman nuestros cuerpos es materia producida fuera de la Vía Láctea, proviene de una distancia que no se puede medir.
la vibración de nuestras moléculas se pone en relación material con la vibración del universo,
hasta el universo desconocido, esta fuerza
“que mueve el sol y las otras estrellas”
es la que Dante llama “amor”.
la poesía intercepta el coral profundo e interrumpido de esta fuerza, entona su voz
al rombo de las estrellas extragalácticas.
es un objeto hecho de palabras
siempre de amor.
y ya.

Roma, 8 de octubre de 2017

la poesia è anarchica, risponde a leggi solo proprie, non può e non deve piegarsi a nient’altro
che a se stessa.
la sua legge interiore è ritmo, musica assoluta.
questo spiega la commozione che proviamo nell’ascoltare letture di poesia in lingue a noi sconosciute.
abbiamo l’impressione di comprendere
anche se non capiamo le parole,
perché le nostre molecole entrano in risonanza con la musica profonda della poesia,
che è la stessa in ogni lingua: un ultrasuono, un rumore bianco.
una lingua invisibile, un ronzio nucleare
traducibile per approssimazione,
una sonorità che entra in risonanza con la parte più estranea e profonda delle nostre molecole.
come certa musica – penso al Chiaro di luna di Ludwig van Beethoven – è un linguaggio
letteralmente universale:
i poeti lo scrivono da sempre, ma le recenti scoperte astrofisiche lo confermano
con rigore scientifico, non più solo intuitivo: il nucleo più profondo di noi
è composto della stessa materia delle stelle.
parole di Margherita Hack: “Tutta la materia di cui siamo fatti l’hanno costruita le stelle. Tutti gli elementi, dall’idrogeno all’uranio, sono stati fatti nelle reazioni nucleari che avvengono nelle supernovae, stelle molto più grandi del Sole, che alla fine della loro vita esplodono e sparpagliano nello spazio
il risultato di tutte le reazioni nucleari avvenute al loro interno.”
dalle scoperte ultimissime sappiamo ancora che
metà degli atomi che formano i nostri corpi è materia prodotta fuori dalla Via Lattea, viene da una distanza che non si può
commensurare.
la vibrazione delle nostre molecole entra in risonanza materiale con la vibrazione dell’universo,
fin dentro l’universo sconosciuto. questa forza
“che move il sole e l’altre stelle”
è quella che Dante chiama “amore”.
la poesia intercetta il corale profondo e ininterrotto di questa forza, intona la sua voce
al rombo delle stelle extragalattiche.
è un oggetto fatto di parole
sempre d’amore.
e basta.

Roma, 8 ottobre 2017

EL VIENTO EN EL MAR ES UN SER DE ESCAMAS PREDISPUESTO A LA MASACRE

El viento —un ser de escamas que nos asalta

endereza los restos del cuerpo vendimiado
de las colinas:
un soporte de plácido verde cobrizo, un lamento, los fi los
                                                    perfumados de veneros
subterráneos, la paz conquistada del agua en remanso, la víctima
                                                                           de la canícula
que declara su amor con enigmas y nos condiciona.
La volátil formación de automóviles de hierro y carne
es un vivero de larvas de retornos
agua elevada por las terrazas de los campos de trigo
sumergidos
santuarios
ebrios de viento y gloria
del solsticio
despojado y retumbante
observatorio pleno de euforia y de escarcha.

Traducción de DULCE MARÍA ZÚÑIGA

VENEZUELA
 
si, de adultos, reaparece
la blanca tierra inicial
que teníamos en los ojos de niños,
regresamos a los que éramos

pequeños, cercanos al sentido de las cosas,
corolas abiertas
a un palmo del piso

Traduzione: Centro Cultural Tina Modotti de Caracas

de Los Desaparecidos
DEPUESTO EL NOMBRE

Decía siempre
díganle que la amo
y díganle que he recorrido un largo camino
para amarla.

Díganle que salían
ángeles y diablos de su boca,
yo veía solo su boca.

Díganle que me habita
para siempre.
Díganselo, se los ruego. Decía siempre.
 
(Traducción de Antonio Nazzaro por Centro Cultural Tina Modotti, Caracas)

de Como por medio de una brida ardiente
EL CUERPO COLOCADO COMO UN UTENSILIO
 

Es más arduo adivinar el pasaje de aquello que no nos modifica.
¿De cuál distancia de la memoria proviene la despedida,
el arrepentimiento de los abandonados
y de los moribundos
a lo largo del último intenso remolino de las hojas
que se va por la ventana? Lo que transporta el sábado
(en aquel zumbido de mariposas posee la sordera
del arrastre de una carretilla entre los helechos,
(la autonomía de la maduración
de los cuerpos no comunes, encaminados
hacia los rayos del sol. Como una primicia -o la añoranza en el fondo
de las copas: los muertos hundidos
agudamente en la gracia de los establos.
O tierra impregnada del cuerpo lento y textual del sol, que aparece
entre los bosques lacustres.

DESPEDIDA DEL PARQUE DE LA VIDA

Cada cosa que toca el sol está coronada en sus estrias.
(Cada cosa es la última
lección de muerte: en el ordenado preludio del sueño,
lleno de profecías y de hojas como lo apenas visto,
sus zapatos serenos -una interrupción todavía
superficial del sol meticuloso y genuino: lo reseco
está al inicio de nuestra memoria, y los tres golpes de llave de hojilla.

Traducción de Erika Reginato

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